El vestuario del Málaga CF atraviesa uno de sus momentos más complicados de la temporada. La derrota ante el Racing Club de Santander (1-2) en La Rosaleda ha vuelto a dejar al conjunto blanquiazul sin la recompensa de una victoria que se resiste, pero los futbolistas mantienen el convencimiento de que todavía es posible revertir la situación. David Larrubia y Álex Pastor dieron la cara en zona mixta después del encuentro y coincidieron en un mensaje: unidad, trabajo y confianza en Juanfran Funes.
David Larrubia
La jornada estuvo marcada también por la emoción del homenaje al jugador del CD Tenerife fallecido, Jesús de Miguel, un recuerdo que Larrubia quiso tener muy presente. «Mandarle toda la fuerza a su familia, amigos y compañeros», expresó el futbolista malagueño, que reconoció el impacto que tuvo el emotivo acto en el entorno del equipo. Sin embargo, el resultado volvió a golpear a un Málaga que afrontaba el encuentro con la esperanza de conseguir su primera victoria.
Larrubia admitió que el equipo terminó muy tocado después de una segunda parte en la que todo se torció en apenas unos minutos. «Estamos muy jodidos dentro del vestuario, pero seguimos teniendo esa ilusión. Somos los últimos en llegar y tenemos que trabajar más que todo el equipo para que esto salga adelante», señaló.
El atacante también hizo un ejercicio de autocrítica sobre su rendimiento individual. Reconoció que no atraviesa su mejor momento y que está trabajando tanto en el aspecto físico como en el mental para recuperar su mejor versión. «Me está costando y no tengo problemas en reconocerlo. Soy el primer autocrítico conmigo. No estoy en mi mejor momento, pero sigo trabajando para que pueda llegar», explicó.
El mensaje de Larrubia fue también una llamada a la tranquilidad del malaguismo, al que quiso transmitir que el sufrimiento por la situación es compartido. «A nosotros nos duele mucho la situación, pero unidos es como vamos a estar más cerca de conseguir revertirla», afirmó.
Respaldo total a Juanfran Funes
Uno de los mensajes más contundentes de la zona mixta llegó cuando fue preguntado por la figura del entrenador. Larrubia no dejó espacio para las dudas y mostró el respaldo del vestuario a Juanfran Funes. «Claro que estamos con Funes. Funes nos ha traído hasta aquí y el equipo va a ir con Funes hasta el final», aseguró.
El futbolista insistió en la necesidad de proteger la unión del grupo y mantener la identidad que les ha permitido llegar hasta el fútbol profesional. «Tenemos que estar más unidos que nunca, demostrar la familia que somos dentro del vestuario y que no se rompa esa piña, que es lo que nos ha hecho venir hasta aquí», añadió.
Álex Pastor
En la misma línea se expresó Álex Pastor, que vivió una jornada especialmente emotiva por su regreso después de un año. El defensa reconoció que la semana había sido especialmente dura por lo sucedido con Jesús. «Es imposible no pensar cuando venimos aquí por la mañana y nos juntamos todos. Mandarle todo el ánimo al equipo, a la familia y ojalá que intenten pasar de la mejor manera posible», manifestó.
En su análisis del partido, Pastor consideró que el Málaga había completado una buena primera mitad, en la que consiguió adelantarse en el marcador y apenas concedió oportunidades al Racing. Sin embargo, lamentó el mal comienzo de la segunda parte, en la que llegaron los dos tantos del conjunto cántabro. «El inicio no ha sido tan bueno, nos han encontrado esas dos ocasiones, esos dos goles bastante pronto y luego ya ha venido la expulsión. Hemos peleado hasta el final, pero es una derrota. Toca seguir trabajando y estoy seguro de que llegará pronto esa primera victoria», indicó.
En el plano personal, el central se mostró satisfecho con sus sensaciones en su regreso a la competición. «Me he encontrado muy bien. Al principio estaban esos nervios de volver después de un año, que también son muy bonitos. Para mí hoy ha sido un día muy especial», reconoció.
Una llamada a la afición para remar juntos
Pastor también quiso lanzar un mensaje de confianza y pedir el apoyo de la afición malaguista en un momento especialmente delicado. El defensa considera que la única manera de salir adelante pasa por recuperar las buenas sensaciones y mantener la unión entre todos los estamentos del club.
«Nos toca seguir remando. Estoy seguro de que vamos a retomar esas buenas sensaciones y esas victorias. Tenemos que seguir todos juntos. Le pido a la afición que esté con nosotros, sobre todo en la mala, que así es como hemos llegado hasta aquí», señaló.
El central también salió en defensa del entrenador y recordó que el Málaga debe afrontar esta situación como un bloque. «El primer señalado siempre es el entrenador, pero si de algo se ha caracterizado el Málaga es de ser una familia, de ir todos a una. El entrenador es como cualquier otro jugador, todos vamos con todos y eso no va a cambiar», afirmó.
Pastor terminó insistiendo en que la salvación pasa por un esfuerzo colectivo en el que nadie puede quedarse al margen: «Si hay alguna forma de sacar esto adelante será peleando todos juntos y yendo todos a una: equipo, afición, entrenador, todos».
Un mensaje de unidad que el Málaga necesita convertir cuanto antes en resultados. Las palabras de sus futbolistas reflejan que el vestuario mantiene la confianza y el compromiso, pero la clasificación sigue apretando y el equipo necesita que esa unión encuentre respuesta sobre el terreno de juego.
